Esta mujer pensó que estaba agotada por su divorcio, pero resultó ser otra cosa completamente diferente

A lo largo de nuestra vida nos proponemos varias metas y a medida que vamos creciendo, estas metas suelen cambiar y tener una mayor importancia que las anteriores. Por ejemplo, cuando ya hemos logrado casarnos, lo que más deseamos en el mundo es poder comprarnos una casa, traer sustento a nuestra familia y darles la vida que tanto se merecen. Pero sin darnos cuenta, en esos años, el estrés va siendo parte de nuestro día a día y con el tiempo, pueden peligrar nuestra salud. Kate Stallard, una joven británica de 32 años, había fracaso en su matrimonio y terminó divorciándose. Ella pensó que su cansancio y agotamiento se debía a esto, sin embargo, al ir al medico y hacerse una revisión, descubrió que era otra cosa totalmente diferente.
Acompáñenos es esta historia y descubran por ustedes mismos qué fue lo que tenía la chica verdaderamente

La Vida Perfecta

Kate Stallard es una brillante mujer originaria de Worcestershire, Inglaterra. Durante 10 años mantuvo una relación con su novio, el cual se convertiría más tarde en su marido. El sueño de Kate siempre fue formar una familia, sin embargo, las cosas no siempre son como las planeamos y después de 18 meses de matrimonio, la pareja se divorció.

El proceso de divorcio no fue nada fácil y ella empezó a sentir un inmenso cansancio en todo su cuerpo. A pesar de esto, ella siempre tenía las esperanzas de seguir adelante con su vida y de que algún día, lograría encontrar a su tan soñado príncipe azul con el que formaría una hermosa familia.

Unos Síntomas Preocupantes

Durante más de una década Kate no había estado soltera, por lo tanto, la sensación que sentía ahora era muy extraña. Con frecuencia experimentaba fuertes dolores de cabeza y mucho cansancio. El agotamiento fue tal que incluso sacar a pesar al perro le era muy difícil. Otro dolor de cabeza era el conseguir un trabajo, el cual fuera lo suficientemente apto para poder sustentar una casa y alimentos. Ella se encontraba muy estresada y decidió que la solución para su estrés era ir al gimnasio.

Ella pensó que los ejercicios podían hacerle bien, sin embargo, fue todo lo contrario. Su respiración empezó a empeorar considerablemente y en ese momento, sospecho que su cansancio podía ser algo más, por lo tanto decidió ir al médico.

Los Especialistas

El primer síntoma extraño que sintió la chica fue la falta de energía, por lo tanto decidió ir a un nutricionista, sin embargo, después de un tiempo de seguir la dieta dada por el especialista, entendió que su problema no era por la alimentación.

Finalmente y después de visitar a un dentista, decidió optar por un médico. Sus períodos se habían vuelto muy extraños, y las magulladuras ahora aparecían en lugares inusuales, como el dorso de sus manos. El médico de Kate le hizo varias pruebas en el consultorio y le mandó a hacer otras en los laboratorios del hospital. Él sabía que Kate no sufría de estrés, sino de algo más y deseaba saber qué era exactamente.

Esperando Los Resultados

Cuando el doctor le dijo que tipo de pruebas debía hacer, la chica temió un poco, sin embargo, el doctor la tranquilizó y le dijo que seguramente no era nada grave. El médico también le recomendó volver al consultorio una semana después para hablar sobre los resultados y ver cómo se sentía la chica.

Kate decidió creer en las palabras del médico, al fin y al cabo, ellos son lo que entienden mejor que nadie de medicina. En el transcurso de los días siguientes, Kate empeoró y llamó al servicio de atención médica, estos llegaron a los pocos minutos y encontraron a la chica en el piso del baño. Algo sucedía con ella.

Una Revisión Más Detallada

Cuando los paramédicos vieron a la chica, la montaron en la ambulancia y fueron directamente al hospital. Una vez ahí, las enfermeras la examinaron e inmediatamente entendieron que la chica no se encontraba nada bien.

Las enfermeras revisaron los moretones de Kate y le hicieron análisis de sangre urgentes. Ellas le comentaron a la chica que sus síntomas no tienen nada que ver con el estrés y que se trataba de algo mucho más complejo. A las pocas horas mandaron a la chica a su casa y le dijeron que en pocas horas tendrán los resultados, y podría discutir lo que le sucedía y que tratamiento debería de seguir para mejorar.

La Llamada

Dos horas después de que Kate llegó a su casa, sonó el teléfono. Kate sabía de qué se trataba, por lo tanto, atendió tan rápido como pudo.

Cuando atendió el teléfono, una de las enfermeras le dijo del otro lado de la línea que su situación era muy compleja, que estaba gravemente enferma y que debería de ir al hospital lo antes posible. El hospital le ofreció una ambulancia, pero la chica se negó y le pidió a su hermana Lindsay, que la acompañara. Todo el viaje al hospital Kate estaba preocupada, sospechando lo peor.

Más Pruebas

Cuando llegó al hospital, las enfermeras la hicieron pasar a una sala y le pidieron amablemente, que esperara a que la llamaran mientras recibía una transfusión de sangre. Posteriormente, le hicieron una radiografía de la médula ósea, entre muchas otras pruebas más.

Kate no sabía exactamente qué estaba pasando, pero por la cantidad de exámenes que le mandaron a hacer, entendió que su situación era compleja y los médicos necesitaban estar seguros de sus sospechas antes de informarle.

Su Mundo Se Derrumba

A los poco minutos, las enfermeras regresaron con los resultados de Kate, y era peores de lo que ella podría haber imaginado jamás. Kate tenía leucemia promielocítica aguda. En ese preciso momento, el mundo de Kate se vino abajo y toda esperanza de formar una familia se desvaneció.

Lamentablemente eso no era todo. Además del cáncer que poseía, la chica también había desarrollado una sepsis. Durante seis semanas Kate permaneció bajo cuidado médico en el hospital

Aprendiendo De La Enfermedad

La leucemia promielocítica aguda, es un de los tipos extraños de leucemia, en el que el cuerpo no puede producir suficientes glóbulos rojos. Entre sus síntomas se encuentran fuertes dolores de cabeza, hematomas inusuales y abundante sangrado.

Todos estos síntomas los presento Kate meses atrás. En Estados Unidos, esta enfermedad afecta a una de cada 250,000 personas y Kate se encontraba entre ese uno. A pesar de sentirse devastada, ella sabía que aún había esperanzas y no se rendiría tan fácilmente

Otra Mala Noticia

Kate inició los tratamiento con un gran temor, que éste no afectará ni dañara sus óvulos. Desafortunadamente, incluso con tratamiento hormonales, los óvulos de Kate se vieron afectados.

Las malas noticias no paraban de llegar y los médicos le dijeron a Kate que era completamente infértil. Para Kate esa fue una de las peores noticias que podía recibir. Ella siempre había soñado con formar una hermosa familia y en ese preciso momento, supo que no podría hacerlo.

Un Gran Grupo De Amigas

A pesar de no poder tener un hijo de ella misma, Kate sabía que no tenía que perder las esperanzas y que podría adoptar una vez saliera del hospital. Durantes las seis semanas que permaneció bajo cuidado médico, muchas de sus amigas fueron a visitarla y le recordaron lo querida que era.

Además de eso, le trajeron varios regalos, como libros, ropa y artículos de belleza. Ellas pensaron en cómo podían hacer feliz a Kate y con estos medios definitivamente lo lograron.

Paciente Ambulatorio

Después de esas seis semanas, Kate fue dada de alta y empezó a recibir tratamiento como paciente ambulatorio. Esto emocionó mucho a la chica, ya que, sabía que el tratamiento estaba yendo por buen camino.

Después de una caída en el balcón de su casa, la chica entendió que necesitaba ayuda y le pidió a sus amigas y hermana, que la fueran a visitar constantemente y la acompañaras en sus sesiones de quimioterapia. Ellas no dudaron en aceptar el pedido de Kate.

Fase De Remisión

Después de tres ciclos de sesiones de quimioterapia, Kate empezó a ver los frutos; finalmente se encontraba en fase de remisión. Su vida estaba empezando a tomar el color que tenía antes de la enfermedad.

Ella estaba muy ansiosa por salir con sus amigas, sin embargo, todavía se encontraba muy débil y decidió esperar un poco más antes de poder ser ella misma otra vez. Sus amigas no la defraudarían y siguieron visita a Kate en su casa.

Más Síntomas

Todos parecía perfecto hasta que la salud de Kate volvió a empeorar. Algunos de los síntomas que tenía antes volvieron y empezó a sentirse mareada, débil e incluso, empezó a perder la vista. Katy no lo pensó dos voces y decidió ir al hospital a que le hicieran una revisión.

Después de unas pruebas, le informaron a la chica que la leucemia había regresado. Esta vez el cáncer volvió con más fuerza afectando su sistema nervioso central.

Devolviendo La Ayuda

Durante 17 semanas más Kate se sometió a quimioterapia y diversos tratamiento. Para poder administrar medicamento en el líquido espinal tuvieron que hacerle una punción lumbar y también tuvieron que hacerle un trasplante de células madre. Finalmente y después de una larga ardua batalla, Kate fue declarada en estado de “remisión”.

Por lo momentos, todo parece estar bien con la salud de Kate y debido al gran trato que recibió de las enfermeras y de la clínica donde recibió el tratamiento, decidió empezar a trabajar en una organización benéfica llamada ‘Leukemia Care’. Su principal objetivo es ayudar a las personas a detectar los síntomas en una etapa temprana para evitar todo el dolor que experimentó Kate. Ella es sin duda alguna, una inspiración para todos nosotros.